15 de agosto de 2010

Retomando

Retomando uno de los post anteriores (24/07/10) creo que muchos de esos "empresarios" están siendo involuntariamente complices de un cierto "imperialismo cultural". Los músicos de los países centrales que son valorados en o desde las escuelas hasta por el sistema público y o empresarial, encuentran un ámbito para desarrollarse y crecer tanto artística como profesionalmente, producen y nos inundan con su producción. Mientras tanto en nuestro país este sistema tan nuestro nos hunde cada vez más en el amateurismo, mal pagos en el mejor de los casos y en el peor de los casos sin paga o desembolsando dinero, haciendo que la trayectoria de los músicos se resuma a unos pocos años (hasta que nos cansemos y se agoten los recursos, obtenidos claro en otros trabajos o profesiones), después de los cuales abandonamos los escenarios y continuamos en el mejor de los casos en alguna actividad ligada a la música o "poniendo una verdulería" , dejando o diminuyendo la producción artística hasta convertirla con suerte en un hobby.
No estoy en contra de los músicos, muy buenos e inspiradores, que hay en el exterior ojalá tengamos más acceso a ellos.
En cuanto a lo dicho que la clave somos nosotros no me refería a que debamos cambiar, yo creo que el cambio lo deben hacer los otros, aquellos que generan esta situación, nosotros somos víctimas y no se debería culpar a la víctima de los atropellos cometidos por el victimario.

2 Opiniones:

Jazz dijo...

¿Ves factible que el cambio lo hagan los otros?
Me parece un poco difícil, pero tal vez tengas razón, no lo se.
Un vez leí que a nadie se le ocurriría hacer una muestra de pintura con obras propias teniendo colgado al lado un Picasso, Dalí, etc.
En la música eso no pasa, uno va a tocar y siempre es comparado con los grandes, aunque mas no sea con la música ambiental que hay antes de que uno toque. Si antes de empezar a tocar están pasando a Wes Montgomery ¿que voy a hacer yo con mi guitarra?
Eso también alimenta lo que proponés en tu post, de todas formas formas no me imagino a los consagrados diciendo "no no quiero tocar, mejor dénle una oportunidad a alguien que no es conocido"
Un dueño de teatro, pub, etc. no va a preferir tener la sala por la mitad o menos, si tiene la posibilidad de llenar con un consagrado.
Realmente, te entiendo pero lo veo casi imposible.
La posibilidad que existe es la de tocar en lugares "oficiales" pero si no tenés un contacto también es difícil.
Los trabajos privados (recepciones, fiestas) son interesantes pero no son "difundibles".

Claudio Loisotto dijo...

Obviamente que quizás no sea factible el cambio de los otros si no repensamos nuestro lugar y hacemos de alguna forma que los "otros" ocupen el suyo.
En cuanto a la comparación con los grandes lo que sí veo difícil que muchos de los músicos que hoy pueblan los conservatorios, escuelas, etc. lleguen a ser grandes por que los podan antes de crecer, y por otro lado en los países centrales podés ver a un consagrado al lado de un casi ignoto.
Por otro lado estamos hablando de "empresarios" que son más bolicheros que otra cosa, los que llevan adelante esta práctica, no de los grandes teatros.
Creo que es difícil pero no imposible, y ahí el cambio somos nosotros desde el momento que dejamos de verlo como imposible.
Por lo menos lo estamos discutiendo y eso ya es importante, es como cuando sos chico en la oscuridad cualquier cosa te parece un "cuco" y cuando la luz se enciende te das cuenta que esos fantamas eran cualquier cosa,no era para tanto.
Gracias por los comentarios, y demás esta decir que respeto tu opinión.